Anticonceptivos y Peso

por Natalia Tasso Lahr — en  ,  ,  , 

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El aumento de peso se considera comúnmente un efecto secundario de los anticonceptivos hormonales, muchas mujeres creen que esta asociación causa-efecto existe. La preocupación por el aumento de peso puede limitar el uso de ellos tanto por evitar su inicio como por abandono.

Los anticonceptivos hormonales combinados incluyen dos tipos de hormonas: estrógeno y un progestágeno sintético, también existen algunos sólo con progestágeno. Para muchas mujeres son el método más conveniente de control de natalidad, lo que los hace el más común en muchos países.

Hasta ahora no se ha comprobado científicamente una relación causal entre los anticonceptivos hormonales y el aumento de peso.

Los ensayos clínicos respecto a la ganancia de peso son contradictorios: algunas mujeres informan que han aumentado de peso, mientras que otras informan que han perdido peso. Por esta razón, tanto el aumento como la pérdida de peso se enumeran como posibles efectos secundarios en la información de los anticonceptivos hormonales.

Teóricamente, los anticonceptivos hormonales pueden contribuir al aumento de peso si llevan a retención de líquido y/o aumento de la grasa corporal. También se sospecha que pueden alterar el apetito, lo que llevaría a las mujeres a consumir más calorías.

No es tan fácil confirmar o descartar esta afirmación, ya que las mujeres, en promedio, aumentan de peso poco a poco a lo largo de los años, usen o no anticonceptivos hormonales.

Estudios sobre este tema se han realizado por décadas, en general, los investigadores han concluído que parece muy poco probable que los anticonceptivos hormonales causen aumento de peso importante.

Lo que es más, no se encontró relación entre la dosis de hormonas y el aumento de peso ya que si hubiese habido una fuerte influencia, habría sido notado en los ensayos.

La revisión más reciente que evalúa el uso de anticonceptivos combinados, de 2014, incluyó 49 estudios que cumplían con un seguimiento de por lo menos tres ciclos de tratamiento, comparado con placebo o con otro tipo diferente de anticonceptivo, encontró lo siguiente:

  • Sólo 4 estudios compararon tratamiento versus placebo, y en ninguno de ellos se encontró evidencia de relación causal entre el anticonceptivo oral o parche y aumento de peso
  • La mayoría de las combinaciones diferentes de anticonceptivos no llevaron a diferencia significativa en el peso.

Concluyen que la evidencia existente en la actualidad no es suficiente para determinar el efecto de los anticonceptivos en el peso (de existir este cambio no debería ser de gran magnitud ya que se habría encontrado al menos una tendencia en los estudios).

Otra revisión de 16 estudios de anticonceptivos que sólo contienen progestina (POC), encontró una ganancia de peso promedio de menos de 2 kg pero el cambio de peso para ese grupo no difirió significativamente de la del grupo de comparación utilizando otro método anticonceptivo.

En cuanto a evaluación de la composición corporal se mostró que los usuarios de POC tuvieron mayores incrementos en la grasa corporal y disminución de la masa corporal magra (músculo) en comparación con los usuarios de los métodos anticonceptivos no hormonales.

La mejor forma de contestar si los anticonceptivos hormonales provocan aumento de peso es mediante estudios que comparen dos grupos: uno que tome anticonceptivos y uno que no, por un período prolongado de tiempo y comparar cómo evoluciona el peso en ambos grupos. Faltan estudios con este diseño.

Parece poco probable que los anticonceptivos hormonales combinados provoquen aumento significativo de peso dado lo encontrado en los estudios y los con progestágeno solo parecen llevar a un aumento de peso marginal. Sin embargo, hay que tomar en cuenta que estos consideran el “promedio” y no los casos individuales. Por eso, no es posible a la luz de la evidencia disponible, descartar que en casos aislados sí se provoque aumento de peso.

Por eso, si has aumentado de peso luego de comenzar a utilizar anticonceptivos hormonales, y sospechas que éste pudo ser la causa, debes hablarlo con el ginecólogo para evaluar si existen otras opciones, y, en paralelo, buscar asesoría con una nutricionista o nutriólogo para evaluar si hay otros factores que pueden estar influyendo.

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