Carne procesada y sus efectos en la salud

por Natalia Tasso Lahr — en  ,  ,  , 

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La carne procesada es generalmente considerada poco saludable y se ha relacionado en numerosos estudios con enfermedades cardiovasculares y cáncer.

 No hay duda de que la carne procesada contiene muchos químicos nocivos que no están presentes de forma natural en la carne fresca. 

En este artículo queremos detallar los efectos en la salud de la carne procesada.

¿Qué es la carne procesada?



La carne procesada es la carne que ha sido preservada mediante mecanismos como curado, salado, ahumado, secado o enlatado.



Los productos alimenticios clasificados como carne procesada incluyen:



  • Embutidos
  • Salchichas
  • Salame 
- Tocino
  • Jamón

  • Salado y curado de la carne

  • Carne ahumada

  • Carne deshidratada

  • Conservas de carne



Por otro lado, la carne que ha sido congelada o sometida a tratamiento mecánico como cortar y rebanar todavía se considera sin procesar.

Comer carne procesada se asocia a un estilo de vida poco saludable

La carne procesada consistentemente se ha relacionado con efectos nocivos para la salud



Es posible que la relación que existe entre la carne procesada y enfermedad se deban en parte al hecho de que las personas que comen carne procesadas tienden a tener malos hábitos saludables, sin embargo, los estudios encuentran fuertes vínculos entre el consumo de carne procesada y diversas enfermedades crónicas.

El consumo de carne procesada se vincula a enfermedades crónicas, como:

Hipertensión:

Las reacciones in vitro de nitritos (conservante carne curada) con colágeno / elastina producen efectos que podrían causar endurecimiento arterial, un marcador precoz de la hipertensión esencial.

Se observó una interacción significativa entre la edad de la hipertensión y el consumo de carne curada.

Enfermedades cardiovasculares:

Mediante un estudio se concluyó que existe una asociación entre el consumo de carne procesada y mortalidad, particularmente enfermedades cardiovasculares y cáncer. Se concluyó que el 3,3% de las muertes analizadas en el estudio podrían evitarse si todos los participantes tenían un consumo de carne procesada menor a 20g/día. Otro estudio no solo afirma que el consumo de carne procesada aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, sino que también aumentaría el riesgo de diabetes.

Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC):

El consumo frecuente de carne curada se asoció de forma independiente con un patrón obstructivo de la función pulmonar por lo que las probabilidades de EPOC aumentaron. En pacientes que ya padecen EPOC se demostró que aumenta el riesgo de hospitalización al consumir carne curada.

Otro estudio concluyó que el consumo de carne curada se asociaba a un mayor riesgo de EPOC en mujeres fumadoras y que además puede empeorar los efectos adversos del tabaquismo sobre el riesgo de EPOC.

Cáncer de estómago e intestino:

El riesgo de cáncer colorectal se asocia positivamente a un alto consumo de carnes rojas y procesadas (mayor a 160g diarios). Aumentando en un 1,71% la probabilidad de presentarlo a lo largo de la vida.

Un estudio concluyó que la ingesta de carnes rojas y procesadas aumentaba el riesgo de cáncer gástrico especialmente en sujetos portadores de Helicobacter Pylori (bacteria que infecta el epitelio gástrico produciendo úlceras y algunos tipos de gastritis). Y que las nitrosaminas (compuestos que se forman en medios ácidos como el estómago, frituras y exceso de cocción de los alimentos), podrían ser responsables de esta asociación.

Hay que mencionar que los estudios sobre el consumo de carne procesada en los seres humanos son de naturaleza observacional, lo que quiere decir que pueden mostrar que las personas que comen carne procesada son más propensos a contraer estas enfermedades, pero no pueden probar que la carne procesada las causó.



Aun así, la evidencia es convincente porque los vínculos son fuertes y consistentes.



Además, todo esto es apoyado por estudios en animales. Por ejemplo, los estudios en ratas muestran que el consumo de carne procesada aumenta el riesgo de cáncer de intestino.



Como conclusión:

La carne procesada contiene compuestos químicos dañinos que pueden aumentar el riesgo de enfermedades crónicas. Por lo que hay que limitar o eliminar su consumo. Siempre preferir las preparaciones caseras, con ingredientes naturales; es mejor demorarse un poco más y cocinar algo saludable, que comprar y pagar un alimento que a la larga nos va a producir daño.

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